Por Manuel Ramos.
Ahora es oficial estamos en recesión. De acuerdo al centro nacional de investigaciones económicas (NBER) la economía de EEUU entro en recesión a partir de diciembre de 2007.

• ¿Cuánto puede durar esta recesión?
• Una posible comparación de la actual contracción económica es la recesión de
1973-75.
• ¿Cuánto puede durar esta recesión?
• ¿Cómo sería la recuperación?
¿Cuánto tiempo estaremos en recesión?
¿Hasta qué punto puede llegar a afectarnos?
¿Qué podemos hacer en tiempos de recesión?
Preguntas frecuentes, que tienen una respuesta. La experiencia del pasado nos da una idea más clara del posible tiempo que durará esta recesión, así como sus posibles consecuencias y formas de prepararnos durante este período.
Si bien es cierto, que la nación ha cruzado con éxito recesiones pasadas, nadie está dispuesto a pagar el precio de dolorosas experiencias, sobre todo cuando se trata de aspectos que envuelven nuestras finanzas.
Las predicciones de cuánto tiempo estaremos en recesión es algo impredecible. Depende de varios factores, entre ellos están estímulos fiscales, recortes de beneficios de seguridad social, medicare, medicaid, la infusión multimillonaria de capital por el gobierno federal al sistema financiero y bancario, etc. etc.
Al analizar el desarrollo de los últimos 40 años de la economía y sus contracciones destacan los siguientes declives económicos:
1990-91 y 2001 – ambos declives causaron daños moderados a la economía, con niveles de desempleo entre el 6.3 y 7.8%, con una duración promedio de 8 a 10 meses. Ambas recesiones no afectaron las operaciones del sistema bancario y financiero, permitiendo un resurgimiento de varios años de prosperidad económica.
¿Cuánto puede durar esta recesión? ![]()
1981-82 – durante este período se experimentaron niveles de desempleo arriba del 10% con un total de 12 millones de desempleados. Recesión que llevó un período de 16 meses para salir avante. A finales del 83, la crisis económica había registrado 91 instituciones bancarias bajo la conservaduría del FDIC y 540 bancos en la lista de espera. El gobierno federal (FDIC) inyectó 870 mil millones de dólares en la compra de hipotecas toxicas acumuladas dentro del sistema bancario.
Causas de la recesión: Explosión del sector Inmobiliario, la pérdida de trabajos ocasionados por la crisis en la industria metalúrgica (US vs. European Economic Communty), el alto nivel de inflación y las elevadas tasas de intereses apremiaron la recesión.
Para que el actual nivel de desempleo pueda escalar del 6.5% a doble dígitos (Recesión 2007-?), como en recesiones anteriores, el daño a la economía debería ser superior, por ejemplo: en caso de un desempleo masivo en el sector financiero, la posible bancarrota del sector automotriz que podrían incrementar a 13 millones el número de desempleados.
Es importante recordar que la recesión del 81-82- el Secretario del Tesoro Paul Volcker sostuvo una tremenda batalla contra el alto coste de vida (Inflación) que llego por encima del 13.5%, y con tasas de intereses preferenciales (Prime Rate) que sobrepasaron el 20%.
En contraste, hoy tenemos una inflación del 3.66% y un tasa de interés preferencial del 4% (Primer Rate). Solo 22 instituciones bancarias han sido intervenidas por el FDIC hasta el cierre de 10/2008 y solo 171 instituciones en lista de espera para ser intervenidas. El banco de reserva y el departamento del tesoro han inyectado más de 1,5 trillones dólares en el sistema bancario, y financiero. De los cuales tienen como objetivo crear liquidez en al sistema crediticio, comprar hipotecas toxicas, poseer acciones preferenciales de bancos, compañía de seguros, empresas hipotecarias, etc. etc
Esta recesión se atribuye al embargo petrolero a los Estados Unidos por parte de los países árabes (OPEC), con un surgimiento vertiginoso en el precio del petróleo y una caída del 45% del mercado de valores hasta finales de 1974. La duración de esta recesión se prolongo por más de 16 meses, con un nivel de desempleo del 9% y un costo de vida (Inflación) del 12.3%.
Comparar el actual colapso del mercado de valores y la contracción del consumidor con la Gran Depresión de los años 30’s, es hasta cierto punto negligente, en primera instancia, en la Gran Depresión, la tasa de desempleo surgió hasta un 25%, sobre todo en el sector del campo, la producción interna de la nación (GDP) se contrajo hasta un 28% entre 1930 y 1932. A finales del año 1933 más de 9,000 instituciones bancarias y financieras se habían declarado en quiebra sin la protección de la FDIC y al no existir una entidad protectora de los ahorros de los estadounidenses, la recesión se convirtió en depresión económica por 43 meses. Esto es inimaginable en la actual economía.
Según expertos, la actual recesión podría durar hasta mediados de 2009, iniciando con un repunte en la producción interna de la nación (GDP) después del tercer trimestre de 2009.
Estas predicciones se fundamentan en la experiencia de anteriores recesiones, recordando que las experiencias del pasado no son garantía de que dichos eventos del pasado se reflejarán en eventos futuros.
Lo que ya no es una predicción, es que la actual recesión tiene 12 meses que inicio. El promedio de duración de una recesión desde la segunda guerra mundial es de 10 meses, con un mínimo de 6 y una prolongación de hasta 16. Por esta razón, los oráculos financieros pronosticamos que la duración de la actual recesión sería hasta mediados de 2009. Por otro lado, existe la posibilidad de que exceda en tiempo a las recesiones del 1973-75 y 1981-82, convirtiéndola en la más prolongada desde la Gran Depresión (43 meses) de 1929 a marzo de 1933.
Hacer una comparación del actual debacle financiero con la Gran Depresión, no tiene sentido, hoy tenemos una mejor situación que en aquellos años. Es muy cierto, que hemos abusado del sistema de crédito y estamos pagando el precio. Por lo tanto, salta una pregunta final…
Sería una recuperación gradual, tomando en consideración que las infusiones de capital y estímulos fiscales al sector financiero estarían dando un efecto positivo contra una recesión prolongada.
El apoyo financiero del gobierno federal a diferentes industrias, y la compra de activos por un período de tiempo de instituciones bancarias, prestadoras de servicios, aseguradoras, empresas, etc. conlleva a estabilizar el sector inmobiliario, bursátil, bancario y brinda liquidez para agilizar los prestamos al consumidor.
El proceso de sanear el sistema bancario está en su curso. Más de un mil millones de millones de dólares (I trillón) han sido removidos (pérdidas) de los estados (hipotecas vencidas) financieros bancarios. Los bancos continuarán en 2009 con un proceso lento de restructuración a raíz de la capitalización (Intervención) y limpieza de deudas toxicas acumuladas en sus libros.
Técnicamente, saldríamos de esta recesión a mediados de 2009, de ser así, dicha recuperación no sería acelerada, ni robusta, y se estima que la recuperación sería lenta y paulatina conforme vayan surgiendo efecto las intervenciones financieras y fiscales otorgadas por el gobierno federal en conjunto con el sector privado.
Quiero aclarar lo siguiente, esta es una RECESION MAYOR… así lo demuestran los fuertes altibajos de los mercados bursátiles a nivel mundial. No podemos sobre estimar el agudo caos económico ocasionado por el colapso del sector inmobiliario y crediticio desde 2006.
La administración del Presidente Bush y así como el nuevo gabinete del presidente electo Obama encargados de llevar el peso de esta recesión tiene la necesidad de implementar mejores formas de regular el sistema financiero y bancario en coordinación con la banca y mercados financieros del mundo. La administración Obama está obligada a mejorar la política comercial exterior, a establecer una reforma del sistema tributario, a reducir el déficit de la nación y reducir gastos excesivos en el sistema de seguridad social (Medicare, Medical, etc.) que ayuden a mantener en balance la cuenta corriente de la nación, en lugar de depender del préstamo. La nueva administración tiene la faena de mejorar la política monetaria nacional e internacional para que el dólar sea competitivo y continúe como la moneda de mayor circulación en los mercados; dando mayores garantías a los portadores, evitando su detrimento y el posible colapso de nuestra economía en el futuro.